La defensa de Luzhin.

La base de esta película es la novela de Nabokov, pero la construcción que sobre ella se hace resulta una historia bastante diferente y mucho menos interesante para el deleite del entendimiento.
Para mi pesar y gran sorpresa el cuento que se decidió contar aquí deja por fuera nada menos que el detallito aquel de la defensa como ilusión, que si fuéramos rusos inmediatamente descubriríamos encubierto en el título mismo de la obra al pronunciarlo en nuestra lengua natal.
El desarrollo de la película toma entonces como eje central la partida por el campeonato mundial entre Luzhin y Turati y da un espaldarazo olímpico a lo que hace magistral y complejo el primer libro de Vladimir, a saber, la transfiguración de la vida del maestro en una lucha que no es más que un juego de ajedrez.

Por fortuna tanto la dirección de Marleen Gorris, como la soberbia actuación de John Turturro, quien encarna al excéntrico ajedrecista, resultan exquisitas y le dan a la película una altura que nos obliga a perdonar, aunque claro que no a callar, todos los demás detalles que hacen añicos la intricada y elaborada historia para convertirla en una trama simplona.
En principio uno se anima a culpar de esto a Peter Berry, su desafortunado guionista, pero he de decir que detrás de todo se sospecha la evidencia de aquel argumento comercial que estima que: "lo que la gente quiere son cosas sencillas y no rompecabezas para armar" Lo que Saura hiciera decir a uno de sus personajes en "Tango". ¡Oops! Pero aquel es otro director, y aquella, otra historia. Retomemos.

Este Luzhin es flaco, distraído e inseguro, un ser que se deja afectar por la crítica que de él se haga en los medios y que no soporta la presión, al que en la película le transfiguran al Valentinov de la novela en una especie de archienemigo que lo quiere ver perder a toda costa y por ello, claro, se dedica a presionarlo durante todo el film.
El antagonista de éste malévolo ser viene a ser la Señora Luzhin, Emily Watson, una actriz de belleza extraña que algunos recordarán por su tremenda actuación en "Contra viento y marea" la película de Lars Von Trier, y a mis ojos demasiado linda para ser la Señora Luzhin (hasta el casting va en contra de la historia y a favor de lo comercial), quien a través del sexo le transmite seguridad y revitaliza el juego del maestro ajedrecista. Y aunque así se borra aquel espectacular amor asexuado y compasivo pero entregado e indisoluble que habita la novela, debo reconocer que la metáfora de las dos mitades juntas que se empoderan es una de las falacias en las que todavía caigo.

Oscilando entre el sexo y la presión finalmente Luzhin llega a la tan temida partida final. A la que entra repitiendo la seguridad y la frase del libro: "Se acerca una gran victoria" y que empieza, esto sí como un acertado recurso nada más que de la película, pronunciando aquella frase que su padre le soltara la primera vez que jugaron ajedrez, es decir, citando al duelista de Pushkin: "Empecemos, si está dispuesto."

Nabokov en la novela, y ahora se me antoja pensar que de manera premonitoria, incluye una escena en la que Luzhin va a cine con su esposa y por casualidad, en una de las escenas de la película, aparece por unos instantes una partida de ajedrez, entonces el maestro suelta una carcajada por lo mal colocadas que aparecen las piezas.
Supongo que una sonrisa sarcástica aparecería en la cara de Don Vladimir al ver en este film lo mal colocado que aparece su héroe. Sin embargo, con respeto al ajedrez nada que no sea elogio se puede decir, pues se contó en ella con la acertada asesoría de Don Johnathan Speelman, el gran maestro Inglés, lo que garantiza no sólo que las jugadas vistas en la película son reales, sino que efectivamente la final es una jugada espectacular, aunque tiene que ver con una torre y no con un caballo.

Curiosamente al Luzhin literario todo el complot se le desenreda cuando Valentinov, el de la novela, quien abandonara la organización de torneos y el manejo de prominentes figuras ajedrecísticas para devenir casualmente en empresario de cine, le busca insistentemente para proponerle, casi forzarle a, que tome parte en la grabación de un proyecto que pretende desarrollar y que narrará una historia de amor que gira en torno al desarrollo de un torneo de ajedrez, muy parecido al film que dirige Gorris, para el cual ya tiene confirmados a grandes maestros y en el que Luzhin sólo tendría que sentarse a jugar frente a una cámara.
Como el maestro suicida reconoce en tal propuesta el sutil engaño de su astuto oponente para devolverlo al ajedrez, no se lo piensa mucho y sale corriendo de allí. Que es exactamente lo mismo que ha pasado en esta película, el Luzhin de Nabokov ha salido corriendo de ella, no esta allí, se negó a participar igual que en la novela.
Como siempre lo mejor es que ustedes se vean la película y se lean la novela y después vengan y me cuenten.
No es más, un abrazo para todos desde el psiquiátrico y los dejo con la web oficial del film, Suerte hermanos suicidiarios ¿Acaso quién la necesita más que nosotros?












Señor Bogato acaba de ser enchicharronado. Ver http://www.espaciov.com/cg/midesocupe/ y http://lamovidaliteraria.blogspot.com/2006/01/se-i... abajo de la programación del hay festival.
Tus artículos me han dado muchas ganas de leer el libro. La peli no me gustó demasiado, aunque la vi en un autobús mientras hacía un viaje penoso. Creo que la actuación de Turturro es excelente, como siempre. Interesante as ever, Don Bogato
Me asomé un 4 de Enero
hubo espanto en derredores
El barrio estaba hecho rumores
"el anticristo ha llegado señores"
De pekeño estuve en las (j)aulas
padecí muchos templos y dioses
Termine asesinando a esos "dioses"
y pateando profesores
Tuve miedo y estuve oculto
me pasaba el dia soñando
Necesitaba un abrazo
necesitaba un balazo
Conocí lo ke es el sexo
la pasé mejor desde entonces
Onanista a tiempo completo
Siempre de dia, siempre de noche
La locura me dió un gran golpe
el sonido se hizo envolvente
El Rey Rojo salió de su guarida
y las vacas despavoridas
Abandoné la escuela temprano
el RockNRoll me dio mas lecciones
lo que no supe en los salones
lo aprendí de canciones
Con mi hermnao hicimos un tango
Nos burlamos de la hipocresía
...hartos de la rutina
y de los mismo huevones
Una mañana del mes de Octubre
apareció una princesa en mi vida
Pura luz, Pura vida
y yo la kiero desde entonces
Nunca fuimos juntos a un baile
ni enfrentamos a esos dragones
Solo fuimos hasta la esquina
y miramos los mismos faroles
La Ciudad ya perdió la cordura
y yo buscando una calle engomada
La vida ofrece puerta de entrada
pero despues y ano tienes salida
La esperanza es mierda a colores
Me llega al pincho esta rutina...
ESPERO Q LES GUSTE MUY PRONTO DARE MI CORREO BOGATO ABER SI ERES ANTICORTEZ PARA RECIBIRME