Comercial Suicida

Dos cosas me han llamado la atención de esta parodia de comercial.
La primera que este chiste sólo tiene sentido en una sociedad capitalista, es decir, resulta gracioso en tanto que exagera una idea muy propia del capitalismo: la de pretender contar con una mercancía para cualquier necesidad.
Esta característica de la sociedad norteamericana ya la había desarrollado con exquisita ironía Don Oscar Wilde en el genial cuento el Fantasma de Canterville. ¿Lo recuerdan?
La segunda es que las píldoras del Dr. Doodle no resultan estar tan alejadas de la realidad, pues ya en junio del 2004 el Dr. Philip Nitschke le anunció al mundo el perfeccionamiento de la fórmula de su "Píldora Suicida" y lucha en el parlamento Holandés por su legalización luego de que éste le impidiera la comercialización de su practica Máquina del Suicidio.
Como van las cosas no falta mucho tiempo para que esta entrada archivada en Humor Suicida resulte trasladada a Curiosidades Suicidas











Vaya, después de ampliarla, por eso de que la esperanza es lo último que se pierde, está en ese idioma que por más que lo intento no domino.
Hoy estoy de cumple bloggero, repasando enlaces del cadáver me he encontrado con tus primeros comentarios :-) bueno, yo sigo regando esas dos plantas que pusiste a mi cuidado. Uno de estos días te escribo y te cuento mis días pequeños y te consulto una duda.
Un abrazote...
Guau, no sabia que existiera algo asi en el mundo.