María Polydouri

A un amigo
Vendré un atardecer, doblando por el recodo que me coge;
Vendré para encontrarte a solas con tu viejo sueño.
El anochecer arrastrará sus nubes leves pesadamente
pasando frente a tu ventana solitaria.
Me recibirás en tu aposento silencioso y habrá
libros en torno, abandonados en un hondo silencio.
Nos sentaremos uno junto al otro. Hablaremos de las cosas que se van,
de las que han muerto antes de que las perdamos,
de la amargura de la vida sin sentido, del tedio,
del no esperar que nada se realice,
del desaparecer… Y poco a poco en la oscura quietud,
se apagarán también nuestras palabras y el postrer pensamiento.
Más la noche acudirá a detenerse en la ventana;
mezclará brisas y aromas y claridad de estrellas
con el gran llamado que Naturaleza exhale,
con tu pecho que el silencio no habrá de proteger.
(Traducción del griego: Miguel Castillo Didier)
María Polydouri, Calamata 1902 - Atenas 1930











Apenas descubro este blog... Muy interesante. A propósito de ello, hay algo en mi Filum que quizá pueda interesarles... es sobre el suicidio de Deleuze...
Estaré merodiando este blog, que me ha gustado mucho...
saludos
La noche. Esa si que tiene protagonismo en textos tan bellos y tan cargados de expresiones inexpresables creo yo.
Por demás, saludos señor Bogato. Espero que todo por allá vaya mejorando ahora.
Solo para avisar que está en la columna de blogscolombia.
bueno es una bonita historia de amor, supongo.. besos
Buenas aca de visita de nuevo y para preguntarle si ha visto una pelicula japonesa que se llama the Suicide Club, no es que sea muy buena pero cuando la vi me acorde de su blog.
"Me recibirás en tu aposento silencioso ..." qué bello.
Saludos y roces
muy bueno
Más sobre escritores suicidas en http://vicenteluismora.bitacoras.com
Más sobre suicidas en literaturas.com suplemento ñ
Busco qué es primero, el amor a la muerte y luego la literatura? o viceversa?
Vendre a verte y no me veras.
Te saludare y no me responderas.
Te besare y y no me sentiras.
Es mi nueva eleccion y YO.
YO, Cugat.