Dios y la muerte

Desde pequeño me obligaron a creer en un Dios, no me dieron opciones. Y cómo no creer si lo más fantástico para un niño es creer en superhéroes, fantasmas y todo aquello que no se puede tocar, aquello que desborda la razón.
Crecí temiéndole más a Dios que a mis padres, que a las culebras, que al Coco o a cualquier otro monstruo inventado para causar temor.
Le tenía miedo a morir, no por el hecho de morir, sino porque creía que tendría que encontrarme con ese Dios que se había incrustado en mi mente; nunca lo imaginé como lo imaginaron los demás, no creía que era el señor de barba larga y blanca, con rostro tranquilo y aliento fresco, no, nunca lo imagine así. Seria el colmo, después de lo que me decían de él, de lo vengativo que era, de lo increíble de su furia.
Siempre lo imaginé como el señor del costal, esperando a ser llamado para agarrarme con sus sucias manos y levantarme del suelo agarrándome del cuello y sentir su aliento fétido rozando mi rostro, esperando ser llamado para meterme en su sucio costal y ser cargado eternamente en su espalda aguantando sus gases con olor a auyama.
Pero ya no le tengo miedo a morir, pues sé que los dioses no existen, sé que la muerte es el fin de de la vida y que no hay más allá. Sé que no hay vida eterna, por eso deseo disfrutar la vida al máximo y en el momento adecuado, suicidarme.
No detesto a los viejos, pero detestaría serlo, tener que verme humillado ante quién sabe quién, esperando a que alguien me de la sopa, a que alguien me lave las manos y limpie mi mierda. No quiero dejar de saber quien soy y que todos me tengan lástima.
Por eso mismo, un día –si puedo, si no muero en otras circunstancias- me suicidaré. Y me suicidaré de la mejor forma, me lanzaré del edificio más alto de la ciudad en la que esté –un piso mayor de cuarenta metros- para ser consiente antes de tocar el suelo de que voy a morir, para darme cuenta que estaré vivo hasta unos milímetros antes de tocar suelo, para saber que hasta el último segundo disfruté, viví.
Desde un edificio para tener el tiempo de traer a mi mente el recuerdo más hermoso de mi vida y morir con él en mente, si ya no poderme arrepentir y disfrutar del vértigo y el viento que cortará mi cara.
¿Y el reguero?, hay empresas a las que les pagan por limpiar la ciudad.
Miguel Angel Camacho
Este es un correo corto, quiero enviarte un texto, para ver si lo puedes poner en tu pagina, espero que si.











te equivocas ,el dios que te enseñaron,tienes razon ,no existe.Pero la vida despues de la muerte si,pero hay que vivir esta para disfrutar de la otra.Apechuga y vive.
Bien, en la vida y sus tramos los extremos se acercan.
No sabes lo que me ha impresionado leer este post tuyo de hoy...
Un abrazo y un clic
El post no es mio Melytta fue escrito por Miguel Angel Camacho quien lo envío al correo Suicidiario.
no se,no tengo mas que mi fe...pero creo en una "vida" despues de la muerte corporal...digo, algo asi como que la mente es una entidad aparte del cuerpo biologico que sobrevive a el colapso de este. Que se organiza de manera diferente a la que lo hace la materia luminosa.
debe ser padre,dentro de todo,poder volar y sentirte tan fresco y vivo en esos ultimos momentos.
saludos,buena semana
Totalmente cierto que nos enseñaron unas ideas religiosas que solo hacen daño, yo vivo como Miguel, creyendo que la muerte es el final y disfrutando la vida sin complejos, sin culpa, sin miedo a un castigo. Es más sano para la mente.
Dios ha de existir, entre lo malo y lo bueno, para que comprendamos todo el conjunto de la vida, y la muerte. Sin Dios, ¿qué sería de este mundo? Tal vez no existiría. Yo opino que Dios existe, aunque no creo en la existencia de un dios iracundo y rabioso, sino en una divinidad amorosa y compasiva, que da misericordia para aquéllos que desean la muerte y la buscan. Aunque se haya dicho que un suicida va al infierno, para nada Dios condenó el suicidio, que yo sepa no hay ni un sólo versículo en la Biblia que diga: No te suicidarás.
Dios nos ama, pese a que no sepamos apreciar su amor. Dios, mediante su hijo, Jesucristo, nos dio la vida eterna cuando éste murió en la cruz del Calvario, asesinado por la humanidad a causa de su bondad infinita.
Cristo que es Dios hecho hombre murió por ti y por mí para redimirnos de todo pecado que pudiera entenebrecer nuestras almas, para darnos un corazón de luz pura.
Creer en Cristo es alcanzar el acceso a la eternidad junto a Él. Sólo se requiere que se crea en su sacrificio para que obtengamos la dádiva eterna, que es el reino celestial. La eternidad es un hecho evidente, aunque no comprobado, y es real para quienes creen en ella.
Israel, por favor, no sueltes más balidos religiosos que NI TÚ les sacas el sentido. Los imbéciles religiosos como tú deciis que Jesus nos salvó a todos. Bien, y yo sigo preguntándome DE QUÉ exactamente. En cuanto me digas de qué, y de qué forma Jesús nos salvó palmándola, ya judgaré.
Por cierto...¿Asesinado por LA HUMANIDAD, dices? ¿TU ERES GILIPOYAS ACASO? ¿Tengo YO la culpa, tiene ALGUIEN QUE VIVA AHORA la culpa de que unos bastardos envidiosos asesinaran a Jesus, si es que es verdadera esa historia, que no lo creo ni mucho menos? ¿Dí acaso mi consentimiento? ¿Tuve oportunidad de opinar al respecto? Es más, ¿alguien que en ese momento estuviera viviendo en Japón (por ej.), a miles de kms de distancia de donde se judgó y mató a Jesús, crees tú que tuvo la oportunidad de dar su opinión sobre ese asunto, y dar el permiso de que lo asesinaran? ¿ES QUE CREES TÚ ACASO QUE TODA LA PUTA HUMANIDAD VOTÓ UNÁNIMEMENTE EN UN PUTO REFERÉNDUM QUE ASESINARAN A JESUS? ¿Y SI NO ES ASÍ, POR QUÉ COJONES LOS HIJOS DE PUTA CRISTIANOS NOS CRIMINALIZAN A TODO EL MUNDO?
Yo solo sé una cosa: Ojalá, OJALÁ exista realmente Dios (¡y un Dios VERDADERAMENTE justo!), para que todos los cristianos PAGUEIS por todo el ODIO que sentiis hacia la Humanidad, y hacia la gente. Que pagueis por todo el odio que habeis destilado a lo largo de la Historia, y por todo el odio que seguiis provocando. No soy creyente en absoluto, pero a veces me gustaría serlo.
Por cierto, suéltame cualquier balido religioso estúpido más al respecto y ya verás que rápidamente te lo echo en tierra. CRIMINAL. Porque los cristianos NO OS MERECEIS OTRO NOMBRE.
quien eres Bogato?
necesito saberlo
kiero saberlo
Desgraciadamente estamos ligados a nuestro cuerpo... cuando este muere, todo lo demás perece con él.
Esto se puede observar incluso en vida. Cuando una persona envejece y pierce sus conexiones neuronales o tiene un accidente que causa lesiones cerebrales, parte de ella también se va.
Ojalá uno se equivocara...
otro q se va, estas mal informado, jesus exitio de verdad, los textos judioshablan de el, incluso en los templos budista y tibetanas enalgunos pasajes hablan de el, jesus nos salvo de nosostros mismos para dar un ejemplo de amor, si un u casa no te dan amor mala cuea no mas si en la tierra uno esta el libre de elejir el camino q uno quiera si quieres creer o no depende de tu fe dios dio las base para la iglesia, bueno q el se lo encargo a los hombres y el hombre con el tiempo se corrompe incluso tu pero se ha ido arreglando de acuerdo al tiempo como todas las religiones del mundo en si tienen estrecha relacion incluso los musulmanes creen en el arcangel gabriel q habla con mahoma y es el mismo q habla con maria, los textos chinos son super parecidos a la biblia actual, sidarta era el jesus de los indus como lo fue buda y jesus y en todos ellos se refleja la divinidad hasta los mayas en el hijo del dios del trigo resucito no creo q 5 mil millones esten tan perdidos, yo creo q te haces el bacan y a la hora de los quius vas a pedir perdon a dios, lo he visto muchas veces en el hospital o en los asilos por ultimo si no respetas a los cristianos osea simplemente di q no crees y no insultes porq para mi cuando insultan ya pierdes credibilidad, y la prueba mas tangible es tu conciencia calcula estadisticamente cual es la posibilidad de q tu desde una ameba evolucione a un hombre conciente, simplemente es infinitamente remota esa es la mejor prueba tu vida, vive feliz y trata a los demas como quires q te traten el mundo aun se puede cambiar para mejol
oye otro q va me late q eres un resentido de mierda q no te quieren en tu casa debes de ser un ateo sin futuro.
Bueno, primeramente decir que, como cristiano, no odio a la humanidad. Tu respuesta, otro que se va, me ha parecido un poco descabellada pero en fin, razones tendrás para odiar tanto a los cristianos. Yo, por mi parte, prefiero creer en Dios, pero cada cual escoge lo que más le conviene. No pretendo obligar a nadie a creer, simplemente he puesto lo que pienso y creo y no hay nada más que decir. Para mí, Cristo murió para salvarnos de nuestros pecados, y resucitó al tercer día para demostrar que nosotros podemos hacer lo mismo al morir, habiendo sido en primer lugar redimidos por su muerte en la cruz.
La muerte es una deuda que todos debemos pagar. Nuestra muerte física es parte de la maldición que puso Dios sobre la humanidad como resultado de la desobediencia de Adán y Eva en el huerto del Edén. Los siguientes pasajes bíblicos atestiguan esta lúgubre verdad.
Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres,
y al polvo volverás.
He aquí que vino el Hijo de Dios, hace 2006 años, para redimirnos de nuestros pecados y salvarnos de nuestra iniquidad. Cristo llegó al mundo de una forma muy humilde. Nació en un pesebre y fue pobre toda su vida. Pero su pobreza era terrenal, ya que Él, al ser Dios encarnado, era el hombre más rico espiritualmente hablando. Dios se hizo hombre con el propósito de padecer el sufrimiento que comportaba el llevar a cabo el cumplimiento de la salvación. Dios trazó un plan perfecto para salvarnos de nuestro castigo (la muerte) e hizo que pudiéramos ser salvos por medio de Cristo, quien murió en la cruz no solamente para limpiarnos de nuestros pecados sino también para salvarnos de la muerte inexorable.
Cristo, el Hijo de Dios, murió crucificado por todos nosotros, por la humanidad entera de todos los siglos. Lo que tendríamos que haber hecho nosotros, lo hizo Él por nosotros para que no tuviéramos que morir. Ya, ya sé que morimos igualmente. Pero la muerte a la que yo me refiero es a la del alma, no a la del cuerpo. La muerte del alma es el infierno, es la oscuridad, el vacío absoluto. En cambio, la muerte física es el fallecimiento de nuestro bien más preciado, el cuerpo, el cascarón que cubre nuestra alma. Así pues, Cristo, con toda su bondad decidió cargar con la cruenta cruz para salvar a quienes amaran a Dios.
Ahora bien. Tú imagina por un momento que eres Eva. Ponte en su papel. Imagina un paraíso que se llama Edén en el cual no hay
marchitamiento ni corrupción. Estás en un bosque bellísimo, de cuya hermosura emana una paz sin medida, tan grande que tu corazón rebosa de un júbilo tan intenso, tan puro, que parece que nunca va a acabarse. Las cascadas fluyen por las laderas de las lejanas montañas. Los árboles susurran al ser removidos por una brisa cálida y confortable. Las estrellas brillan en un cielo teñido por el crepúsculo y titilan con un fulgor etéreo. El sol se hunde tras las montañas, dejándolo todo en una tonalidad dorada a causa del atardecer, bañando las nubes orondas de un carmesí suave y rosado. Todo a tu alrededor rebosa de vegetación, todo es tan precioso que no puedes comprender cómo Dios ha podido crear algo de tanta hermosura. Sin embargo, tienes en tus manos un fruto que tiene muy buena pinta, un fruto que una serpiente te ha dicho que comas para que conozcas la noción del mal, así como la del bien, mientras que Dios te ha dejado bien claro que si muerdes ese fruto, que te ha prohibido, morirás.
No sabes qué hacer. Y después de oír a la serpiente endemoniada varias veces, instándote a que le des un bocado al fruto y que disfrutes de su sabor dulce y jugoso, decides comerte este fruto sin pensártelo dos veces. Al cabo de unos instantes, empiezas a notar los efectos de ese mordisco. Notas que pierdes algo pero no sabes el qué. La vida es lo que pierdes, la vida que mengua en tu interior. Te ves desnuda y te avergüenzas de estarlo, por lo que decides taparte con la primera planta que ves. Estás experimentando un cambio drástico en tu ser. La mente se te ha abierto y, por primera vez en la vida, tienes consciencia de que has hecho algo que no está bien, algo que te perjudicará tanto a ti como a todos tus descendientes. Entonces, para no quedarte sola en esta aflicción, convences a Adán para que coma el fruto y así experimente lo que se siente tras haberlo comido.
Tú y Adán estáis confundidos y llenos de temor. Os ocultáis en un matorral y permanecéis callados, temblando de miedo, algo que nunca antes habíais sentido. Entonces, llega el Señor y escucháis que os llama mientras camina con su luz a través de los árboles. Cuando os encuentra, Dios se da cuenta en seguida que habéis comido del fruto, a saber por el aspecto que tenéis. Entonces, Dios se enfada y os dice:
--¿Por qué habéis comido del árbol del que yo os mandé que no comierais? ¿No veis que habéis sido expuestos a la muerte por esta desobediencia? ¿Acaso no comprendéis los perjuicios que comporta vuestra libre pero equivocada decisión?
Pero ya es demasiado tarde. Ha sucedido lo inevitable. La inminencia de vuestra muerte empieza a dar sus primeros signos en vuestra piel, que se arruga con el paso de los años. El mundo empieza a degenerarse, y existe por primera vez el dolor físico y el espiritual
En lo referente a lo que has dicho, que Cristo murió por culpa nuestra; te diré que murió por nosotros, y no solamente por los cristianos, sino también por todos, la humanidad entera fue responsable de su muerte, ya que todos pecamos y estamos destituidos de la gloria de Dios, por lo que Él tuvo que hacerse hombre para morir por nosotros, cubriendo nuestra culpabilidad con su sacrificio expiatorio.
Ya no tenemos que hacer nada para que se nos exima del castigo de muerte, porque Cristo ya lo hizo todo por nosotros. Lo único que hemos de hacer es arrepentirnos y creer en Él, y punto. Él murió en la cruz, descendió a los infiernos y deshizo las trabas del pecado para libertarnos y darnos una vida eterna junto a Él. Puede parecer increíble, pero todo lo que te estoy contando no me lo invento yo, sino que lo he leído en la Biblia, y yo al menos lo creo, aunque a veces me cueste mucho. Parece asombroso, pero para mí es tan cierto como lo es la realidad de la rotación de la Tierra.
Es cierto que pensarás que algo ha de existir, aun a pesar de que no sepas especificar el qué. Creerás en un dios, en un ente todopoderoso que creó el mundo, pero a lo mejor piensas que es un dios desconocido, que no se ha presentado al mundo y que no tiene intención de hacerlo. Tal vez creas que ese susodicho dios no se interesa por los asuntos de la Tierra, cuando en realidad es todo lo contrario.
Dios es Cristo, Él fue quien cargó con todos nuestros pecados y nos desató de las cadenas de la muerte sufriendo por consiguiente como el que más. Si piensas que esto no es preocuparse por nosotros, entonces no estaré muy equivocado al afirmar que tú crees en un dios indefinido y desconocido, que no ha bajado a la Tierra para darnos esperanza en su muerte y resurrección, en una fuerza sobrenatural, totalmente impersonal y carente de conciencia. Sin embargo, si crees que Cristo es Dios, que resucitó de entre los muertos y que fue Él quien nos confirió el don de la eternidad, entonces vas por el buen camino.
En resumen. No son las obras buenas las que nos salvan de la muerte,
sino la fe depositada en el Hijo de Dios, Cristo. Tú puedes hacer grandes obras, que de nada servirán para ganarte el Cielo si las haces con odio hacia Dios y hacia todo lo que a Él concierne. Puedes cambiar el mundo y mejorarlo, así como hacer que las personas cambien para bien, pero si sigues odiando a Dios en tu corazón, lo más probable es que eso no ayude a que obtengas la entrada al lugar más hermoso que puede existir en el universo.
Esto es lo que creo. Si bien pueden parecer bastante extravagantes mis creencias, al menos he hecho lo que debía hacer. De modo que me
despido ya, que no quiero extenderme mucho más. Espero que no haya sido demasiado duro con respecto a esta explicación.
El peor pecado que uno puede cometer es negar a Cristo e ignorar lo que hizo por nosotros.
Sobre el escrito de Miguel Angel Camacho, me parece lúcido. Es su vida y es su decisión. El sentimiento de esa persona es comprensible, al menos para mí, pues llego a pensar parecido. La averción a la idea de que me convertiré en un saco moribundo de huesos y carne, incapaz de razonar u ocuparse de sí mismo, dependiente de la caridad y compasión ajena... Eso NO es lo que deseo antes de mi muerte. Pero no por ello me la daré yo misma.
Lo que me interesa es dejar marcado mi paso, sentir que "toqué" el mundo y que me recordarán aunque sean algunos. No quiero ser solo otro inútil ser que desperdició, contaminó y consumió oxígeno. Quiero creer que hay una razón para haber aparecido y cuando la cumpla, estaré en paz. Si con eso encuentro la muerte, moriré tranquila, moriré defendiéndome, o moriré asesinada. Jamás atada a una cama...
Sobre las palabras de "Otro que se VA". Me parece tan solo injusta tu forma de expresión. Si tanto anhelas la existencia de un "Dios justo", entonces podrías procurar ser justo al menos en tus propios actos. Estar en desacuerdo con la opinión de alguien es una cosa. Por qué habrías de reprocharlo si solo te molestó A TI? Esto es libre opinión, que se respete.
¿Recuerdan cuando los "creyentes", en la antigüedad, perseguían a los "herejes"? Pues de qué se quejan ahora si tan solo han invertido los papeles, ahora la presencia de un "creyente" es insultada por mil ateos, solo porque se consideran la divina pomada de la verdad y la razón. Y puede que la tengan, pero nadie posee certeza, lo cual no les otorga derecho alguno de reaccionar así ante alguien que tan solo expresa sus opiniones claramente religiosas...
Y opino, también, sobre lo dicho por "Israel". No estoy de acuerdo, al menos no en la mayoría.
¿Sabe? Considero bellas a las personas que creen así, tan devotamente, bellas pero, ¿inocentes?
Yo solo puedo especular, solo "querer creer", solo intentar encontrar respuestas por medio de la razón... pero no puedo asegurar cosas.
Yo no niego la existencia de Dios, pero tampoco la aseguro, no niego a Jesús, pero no puedo decir sin dudar "Sí, él estuvo allí y murió por nosotros", porque yo no estuve ahí.
Y no se trata de dudar de Dios, de Jesús, o de sacramento real alguno, si existe. Yo dudo del ser humano, lo detesto en su mayoría.
Lamentablemente, la "prueba" que presenta usted bajo el nombre de "Biblia" no tiene valor para mí. Jesús no escribió la Biblia, la escribieron hombres, de los cuales, solo uno lo conoció en vida... Y aún así, aquel que lo conoció, empezó a escribir su evangelio en avanzados años de vejez, donde si la memoria falla, la imaginación ayuda. La Biblia no es un documento, nunca, que puede llamarse libro. Es una recopilación de escritos y escritos por muchos hombres que vivieron después de Jesús, que no estuvieron así.
En el Concilio de Nicea se reunió el grupo de obispos (disculpe no conocer la jerarquía católica) catalogados como los más competentes para decidir qué textos eran verídicos y cuales no. Un grupo de hombres, y corruptos... En esos tiempos la Iglesia era el control de todo, no el feudo. Y si había corrupción, pues la más corrupta era la Iglesia, los que la dirigían.
Así pues tenemos a un grupo de hombres "santos" corruptos con todos los textos guardados hasta ese momento. (Desde aquí viene mi punto de vista) Ellos no buscaban los más verídicos, ellos buscaban los más convenientes para ellos en ese entonces. Necesitaban algo más poderoso que su propia palabra para controlar a las gentes, y ese algo es el miedo. Por ello fue infundado el temor a un Dios vengativo y cruel, que castiga si se le desobedece. Y la Biblia sería la "prueba" de ese Dios.
Ese grupo de hombres fue el encargado de elejir los textos "aptos" y desechar los "apócrifos". Bajo qué tipo de criterio? Acaso ellos estaban alificados para decidir qué persona escribió la verdad y quién falacias? Quién les entregó ese derecho? Dios no fue, de seguro...
Eso que ellos consideraron conveniente para sus adentros y correcto para las masas, fue lo que ahora llamamos Biblia. Un sin fin de cabos sueltos, contradicciones... Aún así un texto real, sí, no niego que contenga verdades. Pero hasta qué punto nos fueron reveladas en esta antigua "versión para todo el público"?
Existen documentos, de otras civilizaciones, documentos anteriores a los textos bíblicos... pero no fueron ni son tomados en cuenta.
Para mí no se trata de negar o aceptar a Dios. Se trata del ser humano. Yo no confío en el ser humano y no entregaré mi ciega creencia a algo que viene del ser humano y no de esa divinidad que espero existe. La Iglesia es otra empresa lucrativa (repito, es mi opinión), solo que ha ido perdiendo poder sobre los gobiernos.
Sé que existen o existieron personas de bondad, como Juan Pablo II, pero la cantidad de éstos contra el número de corruptos es muy pequeña...
A lo que yo iba, "Israel", es a que se puede creer en Dios sin atarse a la religión del hombre. Yo no estoy bautizada, por casualidades, y ahora que tengo la edad para decidirlo yo, no pienso bautizarme... al menos no ahora. Y si llegara a hacerlo, sería porque dicen que Jesús lo ideó, pero no porque es una regla.
Para mí, la Iglesia no posee valor. La Iglesia es quien condenó a muerte a Jesús y se volvió corrupta ya en su presencia. Después de su muerte encuentro obvio que esta institución continuó siendo corrupta, con pocos verdaderos religiosos en ella...
Pienso que por ahora es todo, gracias, si se tomaron la molestia de leer.
No estaba segura sobre si creer o no en un dios ese dios que siempre nos obligaron a adorar pero ahora despues de leer lo que escribiste me doy cuenta de que Dios no es mas que una propaganda religiosa para que la iglesia pueda controlar a las masas...
Je que curioso que cuando unos se quieren morir otros les hablen de dios, que curioso que verdaderamente no sepamamos el significado de la muerte ni el significado de dios, el punto es por que lo creemos o por que nos queremos morir, imagino que llegas alpunto que lograste todo en tu vida y ahora solo quieres conocer el paso final " la muerte" tan dulce y tan ridiculo a la ves y dios dios nos espera en el mundo que creemos nos va a esperar solo vive el dia como si fuera el ultimo y cree en quien tu necesites creer que tu dios estara hay en la hora que tu mueras acompaña la muerte de la gracia divina aun que para ti sea solo la gracia de decir hoy me muero, ve tu vida pasar frente ati y sientate en lugares ocupados te imaginas el fin de tu existir, el fin de todo el fin. trata de vivir de verdad te vas a sorprender por que en vida tambien se vive con la muerte
OS EQUIVOCAIS TODOS LA MENTE LA CREO EL SER HUMANO.
hola estas equivocado lo que pasa es que en el fondo estas con una terrible depresión q la haces notoria, Dios si existe es más tu en el fondo crees tanto en él que te cuesta aceptarlo por lo que siempre has demostrado. Busca ayuda
holaa,ati lop q te pasa esq estas depre pero weno todo el mundo tiene creencias distintas a las q devemos respetar pero lo de el suicidio es algo natural con el estres,miedo,dolor etc
todos queremos tener una muerte indolora,no como los chinos q les torturaban-.-!yo,personalmente intente suicidarme 2 veces pero sin exito y aqui estoy vivito y coleante como siempre,el suicidio solo es una forma mas de morir como las paradas cardiacas o los tiros en la cabeza pero si te digo la verdad eso del``dios´´ yo creo q desde principio de los años era mentira,hasta los de el neolitico creian q habia un dios castigador.
bueno d3w q tengo q currar.:)
pues q les dire queridos leectores?...
desde mi ver...el hombre crea sus propios miedos, sus propiios demonios y sus propios dioces...
asi q de q nos quejamos?
de nuestros productos de imaginacion?...o de q?
lo q mas me gusta de este escrito es el final...
morir con el mejor recuerdo de mi vida...
q buena pero buenisima frace...
solo vivan como quieran...
vivan como sea...como mas les guste...como mas se cientan agusto...
al fin y al cavo el chiste es sobrevivir...
o no?