Carta Suicida de Georges Boulanger.

Me mataré mañana, incapaz de soportar la existencia sin la mujer que ha sido la única alegría, la única felicidad de mi vida. En los últimos dos meses y medio he luchado por vivir; hoy estoy al límite. No tengo demasiada esperanza de verla otra vez, pero, ¿quién sabe?, al menos me aventuro en un vacío donde no hay más sufrimientos.
Deseo que me entierren (este es mi deseo formal) en la tumba que he hecho construir en el cementerio de Ixelles para mi malograda Marguerite, la cripta que poseo. Mi cuerpo debe ser depositado en el lugar central, justo encima de ella. Y nunca, por ninguna razón, deben ponerme en la cámara más alta. Quiero que su retrato y un mechón de su pelo, que estarán conmigo cuando muera, sean dispuestos en mi ataúd, que será tan similar como sea posible al de mi querida Marguerite, con los mismos caracteres y el mismo estilo, escribid estas palabras:
"Georges, 29 de abril, 1837 – 30 de septiembre, 1891. ¿Cómo he podido vivir dos meses y medio sin ti?"

Boulanger fue un exitoso militar y político Francés que por sus planteamientos reformistas, de corte nacionalista, resultó no tener muchos amigos.
El final de su carrera fue marcado por la derrota de una revolución militar por él promovida, otras fuentes indican que de revuelta nada y que lo perdió fue una contienda electoral en Paris.
Como sea, el dato no resulta muy relevante para la presente anotación, todo parece indicar, se infiere de su nota suicida, que aquello ya tenia sin cuidado a Boulanger quien trataba de vivir con el dolor de la prematura muerte de su amor, 35 años tenía, Madame de Bonnemair (Marguerite).
Por aquel entonces se instaló en Bruselas y atravesó la puerta, mediante un tiro, que lo conduciría a lo que él sospechaba el no dolor.
Lo hizo ante la sepultura de su amada cuya lápida tenía grabada, bajo el nombre de Madame de Bonnemair, la siguiente leyenda: "Nos veremos pronto"
Debajo de la camisa de Georges efectivamente fueron encontrados un retrato de Marguerite y un mechón de sus cabellos.
Sus deseos fueron respetados y su lápida lleva escrita la leyenda que él quería que llevara.











Eso si que es amor
Gracias Compadre!.Como siempre un blog maravilloso y sorprendente. Recomendaria una seccion nueva: Los relatos de los que viven "a lo suicida", esos maestros accidentales que coquetean con el otro lado, y que vuelven sus vidas leyenda
Pensar que ahora, lo mas cerca del suicidio que se puede poner uno con su pareja es pagarle la manutencion despues del divorcio. Y seguramente este oficial consideraba un deshonor su propia vida sin ella al lado.
Cuanto hay de amor y cuanto de orgullo en la muerte por amor?
Morir por amor es muy válido, y muy valiente.
Suicidio por amor. Increible. Simplemente por amor. No mas. Nada mas. Wao... Mejor dicho, el amor mata.
Seguro que fué un militar genial, y noble. Y además, político reformista, ¿se puede pedir más? Siempre se van los mejores...
Ridículo, que más se puede decir...
Linda carta pero... morir por amor?? no creo hacrlo algún día, creo q existen muchas otras razones, sin embargo sospecho lo mismo q el Sr.Boulanger, tal vez alla, no hay más sufrimientos!!
Un estupido el tipo...
¿por que esperar un dia más? cuando dice me mataré mañana creo que lo hizo para que alguien lo salvara.
es muy poetico morir por amor, se tiene que ser muy valiente