Serguei Esenin
5, 11 de 2005-06-11 de 2005

Adiós a Marienkov
Adiós amigo mío, adiós
tu estás en mi corazón.
Una separación predestinada
un encuentro futuro prometido.
Adiós amigo mío
sin estrechar la mano ni palabra
no te entristezcas y ninguna
melancolía sobre las cejas
morir en esta vida no es nuevo,
y el vivir, menos nuevo aún.
Serguei Esenin (1895 - 1925)
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asu que hardcore!!! chevere conocer cosas como estas contigo.
Un abrazo inmenso Bogato
Ays! que hoy es viernes y toca poesía!
Lo que más me ha gustado ha sido el detalle técnico de la ventanita deslizante :-D
Hace poco leí un artículo que el índice de suicidios entre los artistas es tres veces superior al del resto de la población, y aún más elevada dentro del gremio del "artisteo" entre poetas y escritores. Y que los poetas con tendencias suicidas, suelen mentar la muerte y términos equivalentes en sus poemas...
Kisses!
Pues ya lo había mencionado Mr Ciorán con eso "Del inconveniente de haber nacido".
Y ahora toca el cliché de estos casos: cordial saludo.
La mezcla de tres ingredientes (amor, soledad y alcohol) puede llevar a estos desenlaces. No ha sido el primero ni será el último.
Escribir una despedida con sangre es algo realmente romántico.
Hay amantes exigentes que lo piden todo. Está en cada uno hasta donde llegar. ¿Qué hizo Anatoli Marienhof con esos regalos, el poema, la sangre, su vida? ¿Los conservó o se deshizo de ellos cómo de un papel viejo y arrugado?
Me ha gustado tu post de hoy, diferente... no pongo sonrisas y sí guardo un silencio por los amantes que lo dan todo.
:-
morir en vida
vivir la muerte
antes de nada, enhorabuena por el blog, es reamente inteligente/interesante.
lo segundo, hacerte una pregunta...Cómo sindicar la obra bajo creative commons?no tengo nidea, quizas puedas ayudarme?
gracias de todas formas, y a seguir escribiendo
Vallejo escribió proféticamente acerca de su propia muerte:
Me moriré en París con
aguacero,
un día del cual tengo ya
el recuerdo.
Me moriré en París - y no
me corro-
tal vez un jueves, como
es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy,
jueves, que proso
estos versos, los húmeros
me he puesto
a la mala y, jamás como
hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a ver-
me solo.
César Vallejo ha muerto,
le pegaban
todos sin que él les haga
nada;
le daban duro con un palo
y duro
también con una soga; son
testigos
los días jueves y los hue-
sos húmeros,
la soledad, la lluvia,
los caminos...
Querido Catedral, a manera de anecdota valga decir que el amado Vallejo murió el 15 de abril de 1938, un Viernes parisino en el que según cuentan llovía sobre la ciudad, pero al hombre que nació "un día que dios estava enfermo" le cubriremos dicendo que era Jueves. Salud!
Y SI DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS...
¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!
¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!
¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!
Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!